
Una delegación de Ineco ha acudido a la inauguración
El túnel de Silvertown ha sido inaugurado este jueves y Londres ya dispone de esta infraestructura clave para la mejora de la movilidad sostenible en el este de la ciudad. El proyecto ha contado con la participación de Ineco como certificador independiente desde 2020, aportando su amplia experiencia en supervisión de túneles de alta complejidad.
Promovido por Transport for London (TfL), cuenta con una longitud de 1,4 kilómetros que cruzan bajo el río Támesis y dispone de más de 600 metros adicionales de rampas de acceso. Silvertown está llamado a descongestionar el histórico paso de Blackwall, en servicio desde hace más de 120 años y con serias limitaciones de gálibo. Este nuevo túnel permitirá multiplicar por seis la capacidad de transporte en autobús de la zona, mejorando notablemente la conectividad urbana y la sostenibilidad del transporte público en la capital británica.
Como certificador independiente, Ineco ha sido responsable de supervisar el cumplimiento de los requisitos establecidos en el contrato entre TfL y el consorcio constructor RiverLinx. Además, ha emitido el Permit to Use Certificate, documento que acredita que el túnel ha sido construido conforme a los estándares técnicos, contractuales y de seguridad requeridos.
Despliegue de ingeniería
El proyecto ha requerido una compleja ingeniería. Uno de sus hitos más destacados ha sido el diseño y ejecución de un pozo de ataque de grandes dimensiones, con una singular planta en forma de cacahuete (peanut shape), desde donde se lanzó la tuneladora “Jill”, de 12 metros de diámetro.
Además del túnel principal, la actuación incluye un edificio de mantenimiento, viales de conexión, un puente de carretera y una pasarela peatonal, integrándose plenamente en la red viaria existente y aportando soluciones modernas y eficientes a las necesidades de movilidad urbana